En Lastres, localidad marinera del concejo asturiano de Colunga, la gastronomía mantiene una relación inseparable con el Cantábrico. El puerto, la actividad pesquera y las recetas transmitidas entre generaciones han contribuido a construir una cultura culinaria en la que pescados y mariscos ocupan un lugar privilegiado. En ese escenario se encuentra Casa Eutimio, un restaurante familiar cuya trayectoria supera ya las seis décadas y que ha hecho de la cocina tradicional asturiana, especialmente de los productos del mar, su principal seña de identidad.
La historia del establecimiento comenzó en 1964, cuando Rafael Eutimio Busta Otero y Aida Rosales Cambiella decidieron emprender una aventura hostelera que acabaría convirtiéndose en un proyecto familiar de largo recorrido. Desde aquel primer restaurante, conocido como Miramar, hasta la actual Casa Eutimio, el negocio ha evolucionado incorporando nuevas generaciones, un pequeño hotel y una línea de conservas artesanales, sin abandonar su vinculación con el territorio y con las elaboraciones que forman parte de la memoria gastronómica de la costa asturiana.
De un pequeño restaurante llamado Miramar a una casa con historia
Los orígenes de Casa Eutimio se encuentran en un pequeño establecimiento situado frente a su ubicación actual. Rafael Eutimio Busta, natural de Luces, una localidad próxima a Lastres, y Aida Rosales, originaria de Breceña, en el concejo de Villaviciosa, iniciaron su actividad hostelera en 1964 con la apertura del restaurante Miramar. La pareja puso en marcha el negocio utilizando el dinero de su boda y recurriendo a un préstamo, comenzando una trayectoria marcada por el esfuerzo y por una cocina estrechamente relacionada con los productos del entorno.

Durante aquellos primeros años, Eutimio compaginaba el trabajo en el restaurante con actividades vinculadas al mar, como la pesca con nasas y la recogida de angula y ocle. La parrilla fue adquiriendo protagonismo y algunas preparaciones, como el besugo a la espalda y la merluza al estilo Eutimio, comenzaron a consolidarse entre las especialidades de la casa. Mientras tanto, Aida desarrollaba una cocina basada en el recetario tradicional que había aprendido de su madre y de su abuela, sentando las bases de una propuesta gastronómica que continuaría evolucionando con el paso del tiempo.
En 1976, después de doce años de actividad, la familia trasladó el restaurante a una casona de piedra de principios del siglo XX situada frente al establecimiento original. Aquel cambio permitió ampliar las instalaciones y consolidar el nombre de Casa Eutimio, que poco a poco fue ganando reconocimiento dentro de la gastronomía regional. El edificio, que conserva el carácter de las construcciones tradicionales de la zona, se convertiría también en parte de la identidad del negocio, ofreciendo un entorno vinculado al paisaje marinero de Lastres.
El relevo generacional y la continuidad de la cocina familiar
La evolución de Casa Eutimio no puede entenderse sin la participación de las siguientes generaciones de la familia Busta Rosales. En 2008, Eutimio y Aida cedieron el relevo a sus hijos, con María al frente de la cocina y Rafael, conocido como Rafa, responsabilizándose de la sala. Posteriormente también se incorporó Ana Belén, dando continuidad a un proyecto que había crecido alrededor del trabajo familiar y de una forma de entender la hostelería basada en la atención al cliente y el respeto por las recetas tradicionales.

La figura de Aida Rosales ocupa un lugar destacado en esta trayectoria. Además de ser una de las fundadoras del restaurante, formó parte del grupo que impulsó el Club de las Guisanderas de Asturias en 1997, una asociación dedicada a preservar y difundir la cocina tradicional del Principado. Su hija María también pertenece a este colectivo, manteniendo una relación directa con un recetario en el que las elaboraciones familiares, los guisos y los postres caseros siguen desempeñando un papel fundamental.
Este relevo generacional ha permitido conservar buena parte de las especialidades históricas de Casa Eutimio, al tiempo que se han incorporado nuevas propuestas y formas de trabajar el producto. La continuidad del establecimiento no se ha basado únicamente en reproducir los platos de sus primeros años, sino también en adaptar la oferta gastronómica a los cambios en los hábitos de consumo, manteniendo como referencia la cocina asturiana y los ingredientes del Cantábrico.
El Cantábrico como protagonista de la carta
La cocina marinera constituye el principal elemento diferenciador de Casa Eutimio. Su carta concede especial importancia a los pescados y mariscos, con preparaciones que buscan respetar las características del producto y mantener una relación directa con la tradición gastronómica de Lastres. El besugo a la espalda y la merluza al estilo Eutimio figuran entre las especialidades históricas del restaurante, junto con otras elaboraciones como el bogavante en dos salsas, la caldereta marinera, las parrilladas de pescados y mariscos o las anchoas de Lastres acompañadas de queso fresco.

La propuesta gastronómica también incorpora platos sujetos a la disponibilidad del mercado, una característica habitual en los restaurantes especializados en productos del mar. Preparaciones como la caldereta de pescados y mariscos o el arroz caldoso con bogavante forman parte de una oferta que, en determinados casos, requiere reserva previa. Esta manera de trabajar permite mantener una carta vinculada al producto y a las posibilidades que ofrece cada temporada, sin perder de vista las elaboraciones que han acompañado al establecimiento durante décadas.
Aunque el pescado ocupa un lugar central, Casa Eutimio también reserva espacio para otros platos representativos de la gastronomía asturiana. La fabada y el pote elaborado siguiendo la receta familiar de la abuela de Aida son ejemplos de esa conexión con la cocina doméstica y los guisos tradicionales. De esta forma, el restaurante combina dos vertientes fundamentales del recetario regional: la cocina marinera del litoral y las preparaciones de cuchara que forman parte de la tradición culinaria del interior de Asturias.
El Cacholetus, una especialidad que también ha dado reconocimiento a la casa
Entre las elaboraciones que han contribuido a ampliar la popularidad del restaurante se encuentra el Cacholetus, una interpretación propia del cachopo asturiano que obtuvo el reconocimiento al mejor cachopo en el primer Concurso Nacional de Cachopos de Ternera Asturiana IGP, celebrado en 2017. Este galardón permitió dar visibilidad a una preparación que se incorporó a las especialidades más conocidas del establecimiento y que demuestra que su propuesta gastronómica no se limita exclusivamente a los productos del mar.

El cachopo se ha convertido durante las últimas décadas en uno de los platos más populares de la gastronomía asturiana, con numerosas versiones elaboradas por restaurantes de toda la región. En el caso de Casa Eutimio, el Cacholetus representa una de las incorporaciones más reconocidas a una carta que combina recetas históricas con propuestas desarrolladas por las nuevas generaciones de la familia.
Los postres caseros, otra parte de la tradición
La repostería también ocupa un espacio importante en la propuesta gastronómica de Casa Eutimio, especialmente a través de elaboraciones que mantienen la influencia del recetario familiar. El arroz con leche, uno de los postres más representativos de Asturias, continúa formando parte de la oferta del restaurante y mantiene una vinculación especial con Aida Rosales, que aprendió su preparación siguiendo las enseñanzas de su madre y de su abuela.
Junto al arroz con leche, la carta ha incluido especialidades como la tarta a la sidra, la crema al whisky y diferentes helados. Se trata de elaboraciones que completan una propuesta gastronómica basada en sabores reconocibles y en preparaciones vinculadas a la cocina tradicional, donde los postres no son un elemento secundario, sino una parte más de la identidad culinaria del establecimiento.
De los fogones a las conservas: una nueva forma de llevar Lastres a la mesa
La actividad de Casa Eutimio no se limita al restaurante. En 2001, la familia decidió ampliar su proyecto con la puesta en marcha de Conservas Eutimio, una iniciativa que recupera y reivindica la tradición conservera de Lastres, una actividad que tuvo una notable importancia económica en la localidad durante buena parte del siglo XX. La nueva línea de negocio nació con la intención de trasladar a productos envasados algunas de las elaboraciones y técnicas que formaban parte de la cocina familiar.
Las primeras conservas estuvieron relacionadas con las anchoas y los pasteles de pescado que ya se preparaban en el restaurante. Con el tiempo, la oferta fue creciendo hasta incorporar diferentes variedades de patés, bonito del norte, semiconservas y platos preparados, entre otras especialidades. La iniciativa permitió diversificar la actividad de la empresa familiar y recuperar una parte de la cultura gastronómica local vinculada al aprovechamiento y conservación de los productos del Cantábrico.

Este proyecto experimentó una nueva evolución en 2021 con la apertura de Eutimio Gastro en Gijón, un establecimiento que combina tienda gastronómica, conservas, elaboraciones preparadas y otros productos artesanales. La iniciativa representa una adaptación del negocio a nuevas formas de consumo, permitiendo acercar las especialidades de la familia a clientes que buscan disfrutar de su cocina fuera del restaurante de Lastres.
Un restaurante y un hotel con vistas al paisaje marinero
Otro de los hitos importantes en la trayectoria de Casa Eutimio llegó en 1990, cuando la familia decidió aprovechar las características de la casona para ampliar el negocio con un pequeño hotel. La reforma de las plantas superiores permitió incorporar alojamiento turístico al establecimiento, dando forma a una propuesta que combina gastronomía y estancia en uno de los núcleos marineros más conocidos de la costa asturiana.
La ubicación del edificio, con vistas hacia el puerto pesquero y el entorno de Lastres, constituye uno de los elementos característicos del conjunto. La posibilidad de combinar una comida basada en productos del Cantábrico con una visita a la localidad permite integrar la experiencia gastronómica en un recorrido más amplio por el patrimonio y el paisaje del concejo de Colunga.
Lastres conserva un trazado urbano de calles empinadas, viviendas tradicionales y miradores desde los que se contempla el litoral. Su relación histórica con la pesca continúa formando parte de la identidad local, tanto a través de su puerto como de las actividades gastronómicas y turísticas vinculadas al mar. En ese contexto, Casa Eutimio representa uno de los ejemplos de establecimientos familiares que han acompañado la evolución de la localidad durante las últimas décadas.
Casa Eutimio y la importancia de conservar la cocina tradicional asturiana
En un panorama gastronómico marcado por la aparición de nuevos conceptos culinarios y por una oferta cada vez más diversa, establecimientos como Casa Eutimio permiten observar la evolución de la cocina tradicional desde una perspectiva diferente. Su trayectoria muestra cómo un restaurante familiar puede mantener una identidad reconocible durante varias generaciones y, al mismo tiempo, incorporar nuevas actividades, productos y formas de acercarse al consumidor.

La continuidad de recetas como el besugo a la espalda, la merluza al estilo Eutimio, el pote asturiano o el arroz con leche refleja la importancia de preservar un conocimiento culinario que, en muchos casos, se ha transmitido directamente dentro de las familias. A ello se suma la apuesta por las conservas y la recuperación de una actividad vinculada a la historia económica de Lastres, ampliando el significado del proyecto más allá de la restauración.
Más de sesenta años después de la apertura del Miramar, Casa Eutimio continúa siendo un ejemplo de la relación entre gastronomía, territorio y empresa familiar. Una historia que comenzó con un pequeño restaurante y que hoy reúne cocina marinera, tradición asturiana, alojamiento y elaboración de productos gastronómicos, manteniendo a Lastres y al Cantábrico como referencias fundamentales.
Dónde está Casa Eutimio y cómo reservar
Casa Eutimio se encuentra en la calle San Antonio, número 9, en Lastres, dentro del concejo de Colunga. El restaurante está especializado en cocina regional, pescados y mariscos, y figura en la selección de establecimientos de la Guía Michelin, que destaca su propuesta tradicional y sus especialidades vinculadas al producto del mar.
Para quienes estén pensando en visitarlo, resulta recomendable consultar previamente los horarios de apertura y realizar una reserva, especialmente durante fines de semana, festivos y periodos de mayor afluencia turística. También conviene preguntar con antelación por aquellas especialidades que requieren encargo previo, como determinadas calderetas y arroces marineros.
Antes de acercarse a Lastres, también es posible descubrir el ambiente de esta localidad marinera a través de las webcams en directo de Hispacams, que permiten contemplar el puerto, el paisaje costero y las condiciones meteorológicas en tiempo real. Una forma de asomarse al Cantábrico, disfrutar de las vistas y empezar a planificar una escapada gastronómica por uno de los pueblos más emblemáticos de la costa asturiana.
Conocer Casa Eutimio es también acercarse a una parte de la historia gastronómica de Lastres, una localidad donde el mar ha condicionado durante generaciones la forma de trabajar, cocinar y entender la vida cotidiana. Una relación que sigue encontrando en los restaurantes tradicionales uno de sus mejores espacios de expresión.
Información del restaurante
Dirección: Calle San Antonio, 9, 33330 Lastres, Colunga, Asturias.
Teléfono: 985 85 00 12
Tipo de cocina: Asturiana tradicional, pescados y mariscos.
Web: www.casaeutimio.com